LA TORTUGA DE DARWIN (CrÃtica teatral)
Vencida alguna que otra reserva, finalmente he asistido a una representación de: “La tortuga de Darwinâ€.
Ha ayudado a la decisión, por un lado, enterarme de qué iba la obra; y por otro, saber que en escena además de la actriz principal, Carmen Machi, habrÃa tres personajes más. Esto último, proporcionaba alguna garantÃa de que no se trataba de un monólogo tipo “Club de la Comedia†(ya saben, oÃdo uno oÃdos todos); ni la reiteración del personaje que le ha dado fama.
Y en este sentido las expectativas no se han visto defraudadas, pues ella, Carmen Machi, brilla desde el mismo instante que pisa el escenario, erigiéndose en reina indiscutible de la función: con un público totalmente entregado y metido en el caparazón de la tortuga Harriet.
De los tres actores restantes: dos hombres y una mujer, aun teniendo una actuación más que correcta, poco se puede decir. Pretender a estas alturas de la pelÃcula de la evolución/selección terrestre, hacer pasar a tres anodinos personajes por representantes del mayor depredador conocido: el hombre, se queda en simple anécdota.
A fin de darle algo de suspense al asunto, en algún momento albergué la esperanza de que el personaje femenino, terminara rebelándose contra su impresentable marido; pero esta situación que hubiera proporcionado algo de de juego a la obra, no parece haber pasado ni remotamente por la cabeza del creador de unos arquetipos apenas esbozados. Y cuando casi al final aparece en escena la tarta, el desenlace está más que cantado.
La obra no llega ni a panfleto y a ratos se hace pesada. La moraleja -si es que la hay- sobada y trasnochada, se queda en agua de borrajas y, a la media hora más o menos de comenzada la representación, el personal anda ya consultando disimuladamente el reloj, en la penumbra de la sala.
Más de cien minutos para contar lo que puede decirse en quince eran, son y serán, excesivos
No obstante, la ovación a Carmen Machi, estuvo merecida.
Si esta mujer consiguiera sacudirse de una vez por todas, ese personaje al que nos tiene acostumbrados (registros no le faltan) y continuara demostrando lo que es: una actriz enorme; todos saldrÃamos ganando.
En ella está no acabar siendo una sucesora más de Lina Morgan (con todo mi respeto para esta cómica)


